Sin embargo, antes del revés final, pudimos presenciar la salida del torneo de Diego "gambetita" Latorre. A Diego lo vimos en el lobby en el hotel, petisón, con pinta de canchero. En ese momento Germán se acordó de algún gesto que hizo en contra de Boca, cuando jugaba para Racing, por el que le guardaba poco aprecio. "Ojalá juegue el torneo y esté en mi mesa", pedía. Esa noche, sin embargo, de parado (o de caminata, mejor dicho), Dieguito se encaró una morocha venezolana que estaba una bomba (lejos, lo mejor que habíamos visto desde que llegamos), justo detrás nuestro, mientras caminabamos por uno de los pasillos del hotel. En segundos se la llevó a tomar algo al bar mientras nosotros quedabamos con una cara de boludos para el campeonato. Desde ese instante, se ganó el respeto de los vagos.
Al día siguiente, a bostero10 se le cumplió el deseo (no el de levantar a la morocha, sino el de jugar contra gambetita). Un par de manos bastaron para demostrar que el poker no es lo suyo, y en menos de 2 hs se fue del torneo con la cabeza hinchada por los garrotazos.
De todas maneras, y aunque nunca sabremos qué paso con la morocha, fue un gusto compartir
Al día siguiente, a bostero10 se le cumplió el deseo (no el de levantar a la morocha, sino el de jugar contra gambetita). Un par de manos bastaron para demostrar que el poker no es lo suyo, y en menos de 2 hs se fue del torneo con la cabeza hinchada por los garrotazos.
De todas maneras, y aunque nunca sabremos qué paso con la morocha, fue un gusto compartir
mesa con dieguito.
Si lo volvemos a ver, le proprondemos que nos explique como levantar esos bombonazos y a cambio le enseñaremos que para pagar con A alto hay que tener muuuuuy clara la cosa.
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